El sábado pasado estuvimos de boda. Teresa y yo solitos, como cuando éramos novios. Hace unos meses tuvimos otra y en un alarde de inconsciencia digna de figurar en los primeros puestos del ránking de los '1500 errores más frecuentes cometidos por padres primerizos' decidimos llevar al bonsay con nosotros.
El resultado: Diego convertido ora en Gremlin malo, ora en cantante de música contemporánea. Establecimiento de turnos para comer. Más turnos para pasearlo e intentar dormirlo. Sudores frios, sonrisillas nerviosas a diestro y siniestro (invitados murmurando y diciéndonos con la mirada: cuánto os queda por aprender...) y sentimientos indignos de un ser humano civilizado, (entre los que podríamos enumerar, odio, rencor, amargura y deseos de destrucción en general), hacia un comensal armado con un artilugio que al principio de la noche hubiéramos podido llamar 'bocina' a secas , pero que a medida que avanzaba la noche terminamos bautizando con el nombre mucho más adecuado de 'bocina infernal del averno'. Y es que cada vez que el aparatito sonaba -y lo hizo muuuucho a lo largo de la noche-, nuestro pequeño saltamontes se activaba como si le hubieran metido Red Bull en vena.
Lo sé, lo sé. Nadie más que nosotros tuvo la culpa. Fuimos unos inconscientes. Pero eso no nos pasará más, porque tras esa experiencia tan aleccionadora -siempre positivo, nunca negativo- nos juramos que, hasta bien entrada la pubertad, no volveríamos a llevarlo a eventos que se alargaran más allá de las doce de la noche. Los niños -y esto lo digo completamente en serio- no tienen por qué padecer innecesariamente.
Así que por todos los motivos expuestos, Diego se quedó a dormir -por primera vez- toda la noche en casa de sus abuelos...
NOTA: me duelen los ojos cada vez que veo los acentos que faltan, y esas interrogaciones a medio hacer, pero como los señoritos de Pikistrips son anglosajones pues no hay forma de hacerlos aparecer...



Me ha encantado... Yo sufrí más la primera vez que los cuatro se quedaron en casa con su padre solos... Ufff La de veces que llamé... Besos para los tres
La anécdota más gorda de padre primerizo que recuerdo fue llevarnos a Pau con 4 meses y carrito al carnaval que montó Carlinhos Brown en el centro de Barcelona (nosotros, con nuestro niño a todas partes, claro), 400.000 personas bailando enloquecidas, nos quedamos atrapados y llegamos a temer, realmente, que nos aplastaran. Pura inconsciencia (e ingenuidad) aunque aprendimos la lección. Saludos!
No sabes como te comprendo, aunque a mi los niños me han salido fiesteros y aguantan más que yo, pero solo cuando hay más gente.
En los primeros meses de Eric se nos ocurrió salir a cenar los cuatro a un restaurante, resultados: Pedro se echo un vaso de agua encima, Eric no paraba de llorar, la gente nos miraba mientras su padre y yo engulliamos la comida lo más deprisa que podiamos para salir corriendo a casa.
Nunca más.
Besos a los tres.
Bueno, parece obvio que los niños no vienen preparados de serie para estar en "dependequesitios". Eso es una actualización que hay que instalar a posteriori ¿no?
De todas formas, yo he ido a varias bodas últimamente y muchas parejas fueron con sus niños, pero yo no recuerdo que les causasen ningún problema. Supongo que lo recuerdan más los padres que el resto de invitados.
Hombre todos pagamos la novatada, alguna gorda hemos liado en algún restaurant, mis adorables se podían transformar en monstruitos a la que los sacabas de su rutina.
Recuerdo la primera vez que dejé a mi adorable tenía un añito, no una noche sino un fin de semana, la eché tanto de menos, eso si a la vuelta mi hermana me tenía preparada una brocha, la peque le había decorado el piso
petonets
Me ha encantado... ¡¡¡pero me ha dejado un cuerpo de mala madre!!!
Nosotros hemos llevado a la brujilla a todos los sitios. A las bodas de mis primos (en la priemra tenía menos de 3 meses y yo, en el baño dándole el pecho. El baño porque hacía un frio de narices y yo me tenía que "mediodesnudar). Y el verano pasado, cuando no tenía el año, pero le faltaba poco, al cine de verano. Se quedó dormida al pecho, pero la primera hora de la peli la miraba alucinada, la metí en el carrito y pudimos ver la segunda película, que pensábamos que ni en broma. De hecho, creíamos que estaríamos haciendo turnos para entretenerla en la primera peli.
Lo dicho, debemos ser muy malos padres.
Hola Voyaserpadre:D
Todavía no he pasado la experiencia de irme a una fiesta sin Dani... creo que tendría más preguntas que tu mujer y el móvil en la oreja.
Besotes
Cada día tais mas guapos, ... la felicidad de criar a ese renacuajo de ojos azules.
Realmente, hace falta, es necesario pa los padres y los peques estar solos.
Es más impte. la calidad que la cantidad de tiempo q podais ofrecerle a vuestro niño.
Que os voy a contar yo ... DEJADME SALIR ...SOCORRO
Saludicos
Faltas ortográficas en una imagen tipo cómic, ni se notan :P